Alimentos Sanos

Helados, sorbetes y granizados

El verano está asomando el hocico. Una ya parece sentir su aliento abrasador al otro lado de la puerta y empieza a debatirse contra la tentación que siempre suponen los helados, los sorbetes y los granizados. Y es que la necesidad de ingerir estos productos fríos se incrementa de manera directamente proporcional a como lo hacen las temperaturas. Pocas cosas proporcionan tanto placer, en las tardes de verano, como saborear un helado o un granizado, a la sombra, mientras esperamos la llegada de una brisa que refresque esa piel a la que hemos estado dorando durante un tiempo indeterminado de playa o piscina. Pocos productos alimenticios proporcionan en verano tanto placer pero, también, pocos productos aportan una carga tan alta de azúcares, grasas y calorías como lo hacen los helados, sorbetes y granizados.

Cada uno a su manera, helados, sorbetes y granizados acaban teniendo un impacto más o menos grande sobre nuestra línea. Los helados, por ejemplo, al ser más cremosos y poseer menor contenido acuoso, nos aportan más grasas. Los sorbetes, por su parte, reducen los lípidos y aumentan la cantidad de agua. Los granizados, por su parte, apenas aportan grasa, pero sí que introducen dentro de nosotras grandes cantidades de azúcares y agua.

¿Debemos renunciar a estos atractivos productos de manera radical para, así, velar por la integridad de nuestra línea? No necesariamente. Simplemente, hay que buscar aquellos helados, sorbetes y granizados que menos puedan a afectar a aquélla. En esa escala de afectación a la línea, el sorbete sería preferible al sorbete y éste, al helado. El helado, pues, sería, a priori nuestro gran enemigo.

Para no renunciar a ese placer y para no condenarnos a saborear un helado sintiendo sobre nuestros hombros el peso desagradable y castrador del complejo de culpa hay un camino a seguir: la elaboración casera de nuestros propios helados. Al hacer nuestros helados alternativos podremos reemplazar la glucosa y podremos sustituir gran parte de la materia grasa que compone a los helados industriales.

Hacer helados sin grasas ni azúcares agregados y granizados y sorbetes sin azúcares agregados debe ser, pues, nuestro objetivo a conseguir en estas fechas en las que la temperatura empieza a hacer su particular escalada en los termómetros hasta las conocidas y asfixiantes alturas que suele alcanzar en los meses de julio y agosto.

Helados saludables

A continuación te proponemos varias opciones de helados saludables para que las disfrutes durante este verano sin preocuparte de tu línea.

  • Helado ligero de melocotón y queso fresco. Sí, este helado aporta algunos azúcares, pero su versión casera siempre será más saludable que la versión industrial. Además de contener en su composición una fruta fresca de estación (algo que siempre es recomendable al realizar cualquier tipo de comida), este helado casero aporta vitaminas, minerales, fibra y proteínas de calidad.
  • Helado cremoso de piña y coco. Cremoso, ligero y muy fácil de realizar. Rico en potasio y fibra y muy poco calórico. Como se ve, este helado casero figura entre las mejores opciones a la hora de disfrutar de un helado natural sin tener que preocuparse de los efectos que la ingesta de un producto de este tipo pudiera tener para nuestra línea.
  • Polos de nectarinas, plátano y té verde. Estos polos, que tienen una mínima cantidad de azúcar, son muy ricos en antioxidantes. Un poco más cremosos que los clásicos polos o helados de agua, estos helados, sin embargo, no aportan a su consumidora ningún tipo de grasa.
  • Helado de fresas y plátanos. La combinación de estos dos productos naturales permite conseguir una textura cremosa, con muy pocas grasas y muy pocos azúcares agregados. Un magnífico helado para proporcionar un maravilloso placer a nuestro paladar y, al mismo tiempo, comer más sano y cuidar de la línea durante este verano.

Sorbetes y granizados caseros

Si, a pesar de todo, la opción de los helados caseros te sigue pareciendo demasiado contundente como para que éstos se incorporen de una manera más o menos rutinaria a tu alimentación veraniega, puedes optar por la realización de sorbetes y granizados que, más ligeros, sirvan para refrescar tu paladar, ingerir productos naturales y alejar de ti el fantasma de esa ingesta calórica que acabe afectando a tu línea.

Entre los múltiples sorbetes y granizados caseros que puedes realizar te proponemos los siguientes:

  • Sorbete de plátano y fresas. Al igual que el helado de fresas y plátano, este sorbete puede resultar un sano y placentero capricho para un caluroso verano.
  • Granizado de limón. Agua bien fría y limón. No se necesita nada más para realizar esta refrescante combinación que servirá para hidratarnos durante el verano.
  • Sorbetes de mango. El mango es un fruto que le sienta fenomenal a los sorbetes. Con naranja o con banana, más refrescante en el primer caso, más saciante en el segundo, el mango puede convertirse en una de nuestras frutas de referencia para este verano.

Como ves, disfrutar de helados, sorbetes y granizados y, al mismo tiempo, cuidar de nuestra línea está al alcance de nuestra mano. Para ello, sólo hay que cumplir dos requisitos. El primero es tomar aquello que la propia naturaleza nos da. El segundo, olvidarnos del consumo de helados, sorbetes y granizados industriales. Al menos de manera habitual.


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