Alimentos Sanos

El coco y sus beneficios nutritivos

Llega el calor y con él la necesidad de buscar alimentos que, al mismo tiempo que nos alimenten, consigan refrescarnos. El coco figura entre estos alimentos. Por eso en muchos puestos callejeros y en muchos mercados y supermercados podemos encontrar, en este tiempo, el jugo de coco, habitualmente enlatado o envasado. Una Bebida refrescante, sin duda. Pero esa bebida no nos va a aportar los beneficios nutricionales que nos va a aportar el coco natural.

¿Qué beneficios son ésos?

Uno de ellos, fundamental, es el de la hidratación. El agua de coco, de hecho, es más hidratante que el agua en sí. El jugo de coco es una bebida isotónica. ¿Qué quiere decir eso? Que contiene la misma cantidad de electrolitos que nuestra sangre. Eso la convierte en una bebida ideal para recuperar lo que se ha perdido a través del sudor.

El coco posee también una gran cantidad de hierro y potasio, al igual que una notable cantidad de sales minerales que, como el magnesio, el zinc, el calcio y el fósforo, participan en la mineralización de los huesos.

El coco es una fruta rica también en vitaminas B1, 2, 3, 5 y 6, así como en ácido fólico y en vitamina C.

Como poseedor de una importante cantidad de vitamina E, el coco es, también, un alimento rico en antioxidantes. El jugo de coco ayuda a eliminar toxinas y a mantener el equilibrio del pH corporal. Éste debe mantenerse entre 6,0 y 7,5. Por encima de ese nivel se debilitan nuestros diferentes sistemas corporales y nos hacemos más propensos a sufrir cualquier tipo de enfermedad.

El coco posee un alto contenido en fibra, lo que lo convierte en un excelente alimento a la hora de colaborar en la regulación de nuestro sistema intestinal. Con propiedades laxantes, el coco es un buen remedio contra el estreñimiento.

Los dietistas de la vieja escuela desaconsejaron el consumo del coco por ser poseedor de grasa saturada. Ésta, absorbida rápidamente por el hígado, se convierte directamente en energía. Esas grasas pueden ayudar a proporcionar sensación de saciedad. Esto, unido al hecho de que regula la presencia de azúcar en la sangre, hace que el coco sea un alimento ideal para pasar más tiempo sin tener que comer. Es decir: puede ser un producto que nos preste una inestimable ayuda si nuestro deseo es perder peso. Al aumentar nuestro metabolismo hace que nuestra grasa se queme más rápidamente.

La gran aportación energética del coco lo convierten en un alimento muy deseado por muchos deportistas. Éstos, gracias al coco, aumentan su hidratación y su resistencia durante la práctica deportiva.

El coco posee también unas interesantes propiedades antihistamínicas, anti-virales y anti-microbianas y contiene ácido urético. Este ácido, presente también en la leche materna, mata hongos y bacterias y sirve para reducir y regular la levadura intestinal. Hay que tener siempre presente que un excesivo crecimiento de la levadura intestinal (por otro lado necesaria para el buen funcionamiento de nuestro intestino) puede acarrear graves problemas de salud. La candidiasis intestinal sería uno de esos problemas. Para luchar contra ella puede ser muy efectivo el consumo racional de coco.

Como ves, son muchos los motivos para, de una manera puntual, introducir el coco en nuestra alimentación. De hecho, son muchos los pediatras que recomiendan utilizar el coco como postre para los pequeños de la casa. Y también son muchos los médicos que aconsejan introducirlo en la dieta de las personas que, por un motivo u otro, se sienten especialmente débiles.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *