Dietas de adelgazamiento para mujeres

La dieta keto: ¿otra dieta milagrosa?

dieta cetogénica

Perder peso de forma rápida. Ése es el objetivo de muchas dietas que, por hache o por be, se ponen de moda, y ése también el objetivo de una de las dietas más seguidas durante el 2018: la dieta keto o dieta cetogénica.

¿En qué consiste la dieta keto? ¿Es tan buena como aseguran algunas de las celebrities que la han seguido? ¿Tiene razón la Kardashian al pregonar sus virtudes? ¿Es, como tantas otras dietas milagrosas, una dieta peligrosa para la salud? En este artículo de Mujer de Portada vamos a intentar dar respuesta a todas estas preguntas recordando, ante todo, algo que ya hemos dicho en otros artículos, y es que los milagros no existen y adelgazar es, ante todo, fruto de una combinación de factores en el que no deben faltar el seguimiento de una dieta regulada que aporte a nuestro organismo todos los nutrientes necesitados por el cuerpo para su buen funcionamiento y un régimen de vida que incluya, de manera cotidiana, la realización de ejercicio físico. Asumiendo estos dos aspectos, vamos a analizar con mayor profundidad en qué consiste la dieta keto.

La dieta keto consiste, fundamentalmente, en reducir el consumo de carbohidratos hasta un porcentaje que oscile entre el 5 y el 20% del total calórico y mantener el consumo de proteínas y grasas en porcentajes que ronden entre el 10 y el 20% en el caso de las proteínas y en el 75%, aproximadamente, en el de las grasas. Es decir, lo que la dieta keto busca es que el cuerpo entre en lo que se llama estado de cetosis.

¿Qué es la cetosis? Un estado en el que el hígado deja de utilizar glucosa como fuente de energía y la sustituye por las grasas. El estado de cetosis es, por decirlo de algún modo, un estado cercano al del ayuno. Durante este estado, las reservas grasas se convierten en cetonas (de ahí el nombre de dieta cetogénica) y éstas son las encargadas de sustituir a la glucosa en la tarea de alimentar tanto a los músculos como al cerebro.

La dieta keto invierte la proporción de macronutrientes que proporcionan calorías a nuestro cuerpo y que los expertos recomiendan que es la mejor para nuestro organismo. Los carbohidratos, una vez más, y como sucede en las dietas Atkins, Dunkan y Paleo, son los grandes sacrificados en la dieta keto a la hora de planificar qué comer. ¿En qué se diferencia, pues, la dieta keto de las dietas nombradas? En que, mientras la dieta Atkins, la Dukan o la Paleo potenciaban, a distinto nivel, el consumo proteico y recomendaban un consumo moderado de grasas, la dieta cetogénica preconiza el consumo prioritario de grasas.

Los expertos señalan que el seguimiento de la dieta keto implica, en cierto modo, engañar al cuerpo. Y al cuerpo, sostienen, no se le puede engañar, porque él siempre acaba imponiendo su ley, que es la ley natural. Así, en el haber y en el debe de la dieta cetogénica deberíamos apuntar, diversos factores, unos a favor y otros en contra. Serán, finalmente, los nutricionistas, quienes nos indiquen si esta dieta es recomendable o no.

Argumentos favor de la dieta keto:

  • Es cierto que habitualmente provoca una rápida pérdida de peso.
  • Tiene un efecto saciante debido al peso que ella tienen las grasas. Sintiéndose saciada, la persona que sigue la dieta keto ingiere menos cantidades de alimento a lo largo del día.
  • Resulta beneficiosa en algunos casos de epilepsia, en personas con el hígado graso y en algunos tipos de diabetes.
  • Obliga a la persona a consumir menos productos ultraprocesados y cargados de azúcares.

Argumentos en contra de la dieta keto:

  • La dieta keto solo puede seguirse durante un tiempo limitado y siempre, siempre, con la supervisión de un especialista. No en vano, esta dieta, con su demonización de los hidratos de carbono, provoca que las personas que la siguen dejen, en muchos casos, de consumir frutas, legumbres o cereales integrales, alimentos todos ellos muy saludables y muy necesarios para mantener una dieta sana y equilibrada.
  • No distingue suficientemente entre los diferentes tipos de grasas. Como sabemos, hay grasas buenas y grasas que, o bien no lo son tanto, o bien son directamente perjudiciales para la salud si se toman en exceso. No son los mismo las grasas saturadas que las grasas insaturadas. No es lo mismo comer carnes rojas, salchichas y embutidos que comer aguacate o frutos secos.
  • Hay estudios que apuntan a que el seguimiento de dietas bajas en hidratos de carbono como la dieta keto durante largos períodos de tiempo podría acabar incrementando el riesgo de sufrir muerte prematura.
  • No distingue entre hidratos de carbonos buenos y malos. Una cosa es prohibir la ingesta de alimentos elaborados como barritas de chocolate, dulces o donuts y otra extraer de la dieta alimentos como las patatas, el arroz cocido o la fruta.
  • Es una dieta deficiente en micronutrientes. La dieta cetogénica puede no cubrir los requerimientos de vitamina B, fibra y minerales como el hierro, el magnesio o el zinc.
  • Favorece el efecto rebote.
  • La cetosis no posee manifestaciones agradables. Es muy común en personas que siguen la dieta keto el presentar síntomas como mal humor, irritabilidad, fatiga, vómitos, náuseas, mal aliento, bajo rendimiento físico e intelectual, etc.

Los nutricionistas acostumbran a rechazar las dietas milagro y, en ese sentido, su posicionamiento ante la dieta keto no es una excepción. Sin ir más lejos, hay que tener presente que muchas mujeres con exceso de peso presentan, asociados a ese exceso de peso, una serie de problemas de salud como pueden ser la hipertensión arterial, la diabetes o el colesterol o los triglicéridos altos. Realizar una dieta de adelgazamiento que, como la dieta cetogénica, se basa en la ingesta de grasas, resultaría, sin duda, contraproducente para estas personas.


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