Bodas

El programa de boda

consejos para realizar un programa nupcial

El programa de boda es una excelente manera de exhibir las personalidades de novio y novia y, al mismo tiempo, de mostrar a los invitados de qué manera y siguiendo qué pasos va a celebrarse la boda. Por otro lado, el programa será también un bonito recuerdo después de la boda. Por eso es importante realizar un trabajo original que permita que el recuerdo de ese día perdure en el tiempo.

Funciones del programa nupcial

La función principal del programa nupcial es incluir información y detalles importantes que puedan servir a los invitados para sentirse a gusto y orientados dentro de la celebración nupcial. Por ejemplo: el programa puede servir para que los invitados sepan el orden en el que va a celebrarse el acontecimiento. Incluir en la contraportada un mapa con el lugar en el que se celebra la boda y la dirección puede ser una buena idea para recordar dónde se hallaba el restaurante u hotel.

Los programas de boda son especialmente útiles en el caso de las bodas mixtas. Las bodas interreligiosas pueden plantear muchos interrogantes a aquellos invitados que desconozcan los rituales de una religión que no le es propia. Que el programa detalle los pasos rituales de la ceremonia, las lecturas que se leerán en la misma e indique el significado y simbolismo de dichos rituales y lecturas puede ser una gran idea para hacer que los invitados sepan exactamente el sentido de todo lo que va sucediendo, lo comprendan y puedan participar de ello convenientemente.

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Características de los programas de boda

Habitualmente, el programa para la celebración de una boda se imprime con un estilo semejante al estilo empleado en la invitación de boda. Homogeneizar los estilos de un documento y otro es importante. Como en una campaña publicitaria de un producto cualquiera, los tipos de letra, colores empleados y motivos recurrentes deben coincidir entre la invitación de boda y el programa de la misma. De ese modo se consigue proyectar una imagen homogénea que debe reflejar también el estilo general de la boda.

Si deseas una boda muy formal, puedes contratar a un artista gráfico profesional. El diseñador se encargará de crear esa imagen homogénea de la que hablamos. Si tienes conocimientos de diseño gráfico, tú mismo puedes aventurarte a crear esa imagen. Para hacerlo, basta con que conozcas las herramientas técnicas con las que vayas a realizar ese diseño (aplicaciones informáticas, impresoras, etc.) y tengas más o menos claro lo que deseas plasmar. Si lo haces tú mismo debes tener en cuenta que el uso de una impresora láser puede proporcionar a tu creación un aspecto más profesional.

 

En lo referente a la terminología empleada en el programa, debes tener en cuenta que un programa para una boda debe ser breve, correcto gramaticalmente y fundamentalmente formal. Las normas de etiqueta indican, a este respecto, que el programa de boda no debe incluir los anuncios de los proveedores del servicio de la misma.

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Elementos del programa nupcial

El programa contiene (o puede contener) la siguiente información:

  • Elementos y momentos más destacados de cada etapa de la ceremonia.
  • Pequeña historia de la pareja. Cómo y dónde se conocieron puede explicarse en el programa, así como cualquier información que se quiera compartir con los invitados.
  • Títulos de canciones, lecturas y dedicatoria.
  • Nombre de los participantes (novios, padres de novios, nombre del juez o sacerdote, testigos, padrinos, damas de honor, niños que llevan los anillos, etc.) y roles a desempeñar en la ceremonia.

Para hacer llegar los programas de boda a los invitados pueden emplearse varios sistemas. Uno de ellos sería recurrir a algún tipo de ujier para entregar dichos programas a los invitados conforme van entrando en el lugar en el que ha de celebrarse la ceremonia. Otra, la de recurrir a unos pocos niños para que realicen esa tarea. Seguramente, para ellos será algo así como un juego que les hará sentirse importantes.

La opción de colocar los programas en los bancos o sillas del lugar en el que va a celebrarse la ceremonia o a la entrada el lugar en el que va a tener lugar, metidos en cestos, bandejas u otro tipo de contenedor semejante , puede ser, también, valorada por los novios.

Actividades para los invitados

En nuestro artículo “¿Cómo hacer la lista de invitados a una boda?” destacábamos la importancia que adquieren los invitados a una ceremonia nupcial. Sin una buena lista de invitados, una boda es menos boda. Por eso hay que cuidar al máximo este aspecto, fundamental en la planificación de un banquete de bodas.

recepción nupcial

Una buena manera de cuidar a los invitados a una ceremonia nupcial es recoger en el programa de boda las actividades que se les va a ofrecer entre la ceremonia de matrimonio y la recepción, banquete o celebración propiamente dicha.

El tiempo existente entre un acto y otro (ceremonia y celebración) puede originar problemas de sincronización. ¿Qué se puede hacer con los invitados en esa franja de tiempo? Lo ideal es que esa franja sea lo más corta posible, pero eso no siempre es posible. Por eso hay que proporcionar alguna actividad a los invitados para que, como suele decirse popularmente, “maten el tiempo”. Por ejemplo, si hay muchos invitados foráneos, se les puede ofrecer un recorrido turístico por la ciudad.

El tiempo muerto entre ceremonia y banquete

La manera más popular y habitual de manejar ese tiempo muerto es la de ofrecer un cocktail o un aperitivo ligero. El riesgo de este aperitivo es doble. Si está demasiado cargado de comida, el invitado puede llegar un tanto ahíto a la hora de la comida. Si está demasiado cargado de alcohol, algunos invitados pueden llegar un poco ebrios de más a la hora de los verdaderos festejos. Lógicamente, la actitud sabia y responsable del invitado hará que el aperitivo cumpla a la perfección su cometido.

Ese espacio temporal que media entre la ceremonia de matrimonio y el banquete nupcial puede también rellenarse con música. La combinación de ésta con el ya citado aperitivo acostumbra a resultar muy apropiada y, al mismo tiempo, útil. Ése del que hablamos es un tiempo ideal para que los invitados intimen y dialoguen entre ellos y es un buen momento también para que el fotógrafo tome instantáneas tanto de grupo como personales.

Para finalizar el programa de la ceremonia nupcial y la celebración de la boda propiamente dicha resultan muy apropiadas unas palabras de agradecimiento.

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